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Lo que está claro es que circular hoy en día es una actividad compleja, que en general, nos genera una ansiedad, más o menos perceptible, según la persona en cuestión. Mientras un conductor puede interpretar una situación de tráfico como normal y rutinaria, otro lo puede catalogar o interpretar como amenazante; y es más probable en el segundo caso, que desemboque en un accidente. ( Se sobreentiende que las alteraciones emocionales, determinan las habilidades como conductor) Los conductores noveles, subestiman ciertos riesgos en la conducción y sobreestiman sus habilidades como conductores, lo cual genera un estrés. Según mi modestísima opinión, si puedes salir con alguien de tu absoluta confianza, que sea un acompañante tranquilo, buen conductor que te haga ver lo innecesario de tomar ciertos riesgos, y que te anime sobre tu capacidad como conductora, sería perfecto. Si no tienes a nadie así, como no hemos tenido la mayoría, como mejor se aprende es echándole valor, usando el sentido común, poniendo en práctica todo lo aprendido; y al principio, trayectos cortos, para ir quemando etapas. La aspirante que más me afectó emocionalmente fue una mujer, que nada más sentarse el examinador y decir buenos días, se agarró al volante con las dos manos y al grito desesperado y en puro llanto de " no puedo, no puedo", nos hizo estremecer a todos. La chica que estaba sentada al lado del examinador se puso a llorar también, el examinador no sabía qué hacer, yo tampoco. Con semejante cuadro, decidió el examinador que era mejor salir del coche y dijo que se iba a tomar un café, y mientras tanto, a ver si podía calmar la situación. A lo que le dije: ¡ Pues no creo que se pueda hacer nada, ella es psicóloga !. La conclusión que saqué del asunto es que esto hay que pasarlo, que no hay fórmulas ni recetas psicológicas aplicables, que una vez obtenido el permiso, hay que afrontarlo, como hemos aprendido y nos han enseñado; y que debemos usar el sentido común, que suele ser el menos común de los sentidos. |
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Si crees o te planteas que le
"estás cogiendo miedo" al coche, es porque seguramente SÍ que se lo
estás cogiendo...
Mi consejo:
Proponte coger el coche TODOS los días un ratito, SÓLA, si es posible, y diseña un itinerario fácil al principio y a horas de poco tráfico, que te sirva para disfrutar y relajarte (si cabe) con tu coche, en lugar de cogerlo por necesidad y con prisas. Simplemente pasea con él, y hazlo como una obligación. Ve progresivamente añadiendo dificultad a los itinerarios, y en poco tiempo perderás el miedo y empezarás a disfrutar de conducir. Ya ves, yo, sin ir más lejos, me paso todo el día en el coche, y cuando quiero relajarme doy un paseo con el mío... da igual la hora, lo mismo a las once que a la una de la madrugada y circulo sin rumbo fijo. A mí me relaja... ¿seré normal?... |